De Mate a Cinnamon sin salir de Ubuntu

cubuntu by UbuMachine

Actualización: Pues no, después de varias pruebas con un uso más exigente, mi máquina ha dicho que no podía con Cinnamon y se ha colgado en varias ocasiones. Una lástima, pero vuelvo a la estabilidad y fluidez de MATE (seguiré probando Cinnamon en el portátil).


Para un viejo hardware, concretamente un procesador AMD Athlon 64 x2 Dual Core 5200+ con 2 Gb de RAM y una tarjeta gráfica Nvidia GeForce 9400 GT, Ubuntu Mate me resultaba un sistema operativo suficientemente ligero sin perder cierta frescura y flexibilidad en la configuración del escritorio. Antes he estado durante mucho tiempo con Xubuntu y antes, ya desde 2004, en otras distribuciones saltando de una a otra (Debian, Ubuntu, Linux Mint, elementary OS, Manjaro, openSUSE…) y casi siempre XFCE ha sido el escritorio predominante por requisitos de hardware.

Aunque llevo un tiempo leyendo las bondades de las últimas versiones de Cinnamon (me gusta más llamarlo Canela), no me decidía a probarlo porque, por una parte, pensaba que no era más que un fork de un Gnome3 pesado que hace tiempo perdió parte de su esencia, y por otra parte, estando ya en un escritorio oficial de Ubuntu como es MATE me daba cierta pereza probar otros sabores que puedieran tener peor integración con Ubuntu.

Pero finalmente me he decidido a probarlo y la experiencia no me ha decepcionado sino todo lo contrario. La fluidez es comparable a MATE y estéticamente mi Ubuntu se ve renovado.

Aunque en muchos sitios recomiendan añadir distintos repositorios para instalar Cinnamon, yo he instalado la versión que hay disponible en los repositorios oficiales de Ubuntu (15.10), en estos momentos la 2.6.13 desde synaptic (o con un sencillo sudo apt-get install cinnamon).

Es cierto que desde distintos repositorios de launchpad se pueden conseguir versiones más recientes (también he probado alguna de ésas) pero prefiero un sistema más limpio sin demasiados repositorios extraños. Además, alguno de esos repositorios incluyen excesivos paquetes de Gnome3 y sus dependencias correspondientes (por ejemplo, ¿qué sentido tiene instalar Nautilus si tenemos Nemo?, ¿o gnome-control-center o unity-control-center cuando tenemos cinnamon-control-center?), y yo he intentado instalar un Cinnamon lo más limpio posible.

En cuanto al rendimiento, si bien es cierto que he reducido las animaciones y los efectos al mínimo, por otra parte tengo activados unos cuantos applets en dos paneles, y el rendimiento es bueno, perfectamente comparable a MATE. Concretamente los Applets que tengo instalados y activos son: Weather, Administrador de Red, Applet de usuario, Bandeja del sistema, Calendario, Cambiador de espacios de trabajo (4 áreas de trabajo), Gestor de energía, Lanzadores del panel (2), Lista de ventanas, Lista rápida de ventanas, Menú, Mostrar escritorio, Notificaciones, Sonido y Unidades extraíbles. También tengo activa la opción de mostrar iconos en el escritorio.

En cuanto al consumo de recursos, en principio he podido comprobar un aumento de sólo un 10% en RAM comparado con MATE, algo perfectamente asumible. La CPU en cambio no se ha resentido significativamente.

Por todo eso, por rendimiento, estética y funcionalidad, después de probarlo en el ordenador fijo también lo he instalado en el portátil (también con Ubuntu Mate), con un resultado igualmente satisfactorio (el portátil tiene mejor procesador aunque una gráfica intel integrada). Seguiré trasteando con Canela en Ubuntu ¿algún día sabor oficial de Ubuntu?

Cinnamon en Ubuntu 15.10

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